No le puedo llamar decepción, nadie se decepciona de lo que ya no espera, quizá es mas el constatar algo que intuyes o sabes, también debo admitir, que quizá busco en un lugar inadecuado, quiero decir de todas formas que antes de pensar que la "culpa" es de los demás, siempre pienso en primer lugar, que es mía, tengo asumido hace tiempo que no puedes esperar nada de los demás, ni tan solo pretenderlo, si alguien te ofrece o te da algo, hay que aceptarlo y agradecerlo, nada mas.
En un pasaje de la película El silencio de los corderos, el despiadado asesino Hannibal Lecter, que esta entre rejas, recibe la visita de la universitaria detective del FBI, Clarice Starling, que quiere hacerle unas preguntas, pero antes de responderla, el psicópata y caníbal, le pide hacer un pacto con ella y se lo formula diciendo una frase en latín, porque, aunque sea un asesino, también es muy inteligente y culto.
"Quid pro quo" es lo que le dice y aunque lo que significa la frase, parece muy fácil, de poner en practica, Clarice, pronto se da cuenta, que no lo es, como yo también me he dado cuenta de que pido lo mismo, sin haberme comido a ningún semejante (Como mínimo que yo recuerde) pero como no recibo por aqui, casi ningún, "Quid pro quo" voy a llevar a cabo, lo que mi "amigo" Hannibal, haria si no hubiera llegado a un acuerdo con Clarice, que es callarse, gracias.
J.V. Pons
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