¡¡¡Carta a un desconocido!!!
(Mil perdones por la extensión, después de leerla,
incluso yo la borraría)
Para ti, desconocido amigo estoy haciendo esta carta, al desconocer tu condición, no se si eres hombre o mujer, ni qué edad tienes, ni de qué color es tu piel y mucho menos a que país, credo y condición social perteneces, me facilita el que pueda poner en tu conocimiento, sin apriorismos ni cortapisas, las variadas sensaciones y los sentimientos encontrados, que he estado teniendo desde el criminal acto del día 17 del corriente mes, tanto en Barcelona, como en Cambrils.
Todo y que por suerte, ningún integrante de mi
familia, ni amigos ni conocidos han sufrido daño alguno, sí que es cierto, que
cuanto más se acercan estos hechos al lugar donde uno vive y desarrolla su
actividad cotidiana, más se palpa en el ambiente su magnitud y su
trascendencia, todo ello y sin yo ser muy consciente me ha llevado a
"reflexionar", bonita palabra esta, sobre algunos escritos y
opiniones diversas, que he leído, junto con mis respuestas a dichos escritos,
unido a la vez, a lo publicado por mi en Facebook, con mis opiniones, con mis
sensaciones, sobre todo lo acaecido.
He visto y he podido percibir, lo que afectan estas cosas en las personas, por eso he querido hacerte participe de las cosas que "creo" haber aprendido de todo lo sucedido, quizá lo primero que te puedo decir, es que nunca, se debería escribir inmediatamente después de cualquier hecho acaecido, aunque en ese momento se piense que esa es nuestra única y verdadera opinión, porque todo está muy reciente y caliente, en especial y sobre todo si esas ideas que vamos a exponer y compartir son muy extremas, cerradas, contundentes, incendiarias y simplificadoras de la situación, sean las que sean y vayan en la dirección que vayan, por no haber tenido el tiempo suficiente para pasarlo por nuestro filtro cerebral y poder encontrarle los matices, yo creo mucho en el matiz, para mí es un ingrediente esencial e imprescindible, para intentar ser equilibrado, veraz y realista en tu juicio.
La segunda cosa aprendida, es el respeto que nos debemos tener a nosotros mismos y el respeto que deben merecernos las opiniones de los demás, aunque sean muy contrarias a la propia, siempre que se expresen y se argumenten con una mínima corrección y educación, por mucho que eso nos cueste (que conste que a mí, me es muy difícil), la tercera cosa, es no creer o pensar en que es un ataque personal y que se han lanzado a nuestra yugular, ósea diferenciar la opinión, del ser humano que hay detrás de ella.
Desconocido amigo, seguramente existen muchas más cosas aprendidas o por aprender de estos hechos, pero yo y haciéndote un pequeño resumen, añadiría, que no es tan importante tener razón, que tampoco lo es, que no estén de acuerdo con nosotros, que entendamos que solo es una opinión más, al igual que la nuestra, que nadie pose el sello de la verdad y menos que esta sea absoluta, que no veamos como enemigos a los diferentes o desconocidos y las dos últimas, que creo son imprescindibles y muy difíciles de conseguir y de poner en práctica, la humildad, imprescindible y necesaria para no creernos, mejores, ni más nada, que nadie y la ultima la abertura, amplitud y generosidad en el trato y lo parciales he injustos que podemos ser con nuestros semejantes a los cuales les pedimos o exigimos cosas que nosotros tampoco cumplimos.
Esta es una carta, mi desconocido amigo, que no pide,
ni busca respuesta, solo comunicar y hacerte saber lo aprendido, esperando que
en ocasiones venideras cuando la cuestión lo requiera este que escribe,
recuerde y aplique lo que aquí expone y cuenta, sin más.
Recibe un fuerte abrazo de tu siempre y espero que algún día conocido amigo.
Josep