Creo que a diferencia de los animales y otros seres vivos, nosotros los llamados humanos, podemos sentir diferentes e incluso opuestas sensaciones en un mismo momento, en un mismo instante, hoy por ejemplo, los pocos, pero avenidos miembros de mi familia materna, nos hemos reunido para celebrar el 94 cumpleaños de mi tío, en una magnifica comida, en uno de los mejores restaurantes de la pequeña población en donde vivo.
Lógicamente, las emociones han sido muy positivas y alegres, aunque siempre existe un pero en estas ocasiones o como mínimo a mi siempre me surge y me queda, en estas celebraciones y durante unos minutos, unas horas o a veces incluso unos días, un sentimiento de recogimiento y de tristeza, quizá, no sea o no deba ser lo habitual, ni lo políticamente correcto, pero como digo, a mi me sucede, este doble sentir, en fin, como digo, así es y así lo siento.
Pero a la vez debo reconocer y dejar muy claro, que quiero finalizar de una manera positiva, porque tengo muy interiorizado que por mucho que se sufra, por sentir demasiadas emociones, no tiene ni punto de comparación del sentimiento de vació, que te corroe por dentro, si tu corazón, junto con tus ojos, no reconocen, ningun sentimiento, ni ninguna emoción, esa sensación, si que es extremadamente dañina y naturalmente no se la deseo a nadie, feliz final de domingo.