Bien creo que ha llegado ya el momento de empezar a desvelar algunas cosas sobre Joan, no crean ustedes que habrá cosas excepcionales, como si de una película de aventuras se tratara, es la vida hasta estos momentos de una persona, no se puede decir que sea una persona, destacada en nada, ni con algún premio de literatura, fotografía, escultura o ciencias etc etc. Es precisamente lo que yo quiero contar, la vida de una persona, un hombre en este caso, normal, corriente, que no destaca, pero yo creo precisamente que las personas como Joan, también son únicas y que seria de justicia que tanto el como cada uno de tanta gente “normal” fueran tratados como “seres especiales” “únicos” “irrepetibles”.
Joan, ya desde muy pequeño, tenia lo que se podría decir una vida interior que le hacia sentirse, diferente a la mayoría de niños de su edad, incluso de los mayores, no le gustaban las bromas pesadas y sobre todo era muy respetuoso con todos los compañeros, en especial, con los que eran victimas de mofa y burla, por ser mas lentos, o eran algo mas gruesos o bien tenían alguna peculiaridad especial tanto física como psíquica, no soportaba que se burlaran de nadie y como era de los “listillos” siempre encontraba una palabra o una frase para interceder por sus “otros” compañeros, cuando actualmente estuve hablando con el, vi, que le habían pasado muchas cosas de difícil, asimilación, pero que mirándolo a los ojos continuaba siendo ese niño, tímido, vergonzoso, con pinta de empollón y que continuaba siendo “un defensor de los pobres” y por lo que estuvimos hablando, le preocupaban, o le molestaban, las mismas cosas que cuando jugábamos en la calle, especialmente a futbol, en esos años por nuestras calles casi no pasaban, coches y hacíamos unos partidazos tremendos.
En su casa Joan, vivía, con sus abuelos maternos y con sus padres, todos ellos muy buena gente, que si te podían hacer un favor, lo hacían, su padre era un hombre muy rudo, pero hay que tener en cuenta que cuando empezó la guerra civil, el tenia 9 años y dejo de ir al colegio para ponerse a trabajar, por lo cual, casi no sabia ni leer ni escribir, aunque después ya de mayor y con mucho esfuerzo por su parte y de una forma autodidacta, aprendió a leer y a escribir, no era un padre muy cariñoso, ni muy dado a mantener conversaciones con Joan, por lo cual mi amigo, fue a refugiarse en otra figura masculina, su abuelo, un hombre que de profesión era herrero, pero que había vivido muy profundamente los ideales de la República y sus postulados de libertad, igualdad y fraternidad, huyendo a Francia en la masiva salida de gente por la frontera francesa escapando de la represión “fascista” de las tropas del General Franco.
Recuerdo que cuando llegábamos de la calle de jugar al fútbol, lo primero que hacia era preguntar por su abuelo y el abuelo siempre estaba en el ”terrat” tenían uno para cada vecino, para tender la ropa, tener plantas, animales de granja, (no vacas claro) etc, hay que saber que su abuelo se jubilo con 70 años, Joan tenia 9 años en esos momentos, su abuelo murió con casi 92 años, ósea que hubo tiempo suficiente para que la unión y la influencia de su abuelo, fuera, como me confeso Joan, en nuestras ultimas conversaciones la persona que mas huella a dejado en el y con quien mas unido se a sentido nunca, era devoción, admiración y mucho respeto lo que sentía por su abuelo, sin su abuelo, sin duda, Joan, no habría sido la misma persona, aprendió de el a razonar, reflexionar, ponderar las cosas, su abuelo siempre le decía, primero hay que escuchar a los que saben mas que tu, después debes formarte una idea y si no estas de acuerdo, rebatirlo pero siempre , con argumentos, fuertes y sin discusión y con mucho respeto.
Estas son algunas de las cosas que le decía su abuelo, en la próxima entrega hablaremos de su madre y del resto de la familia.